Wednesday, March 08, 2006

Hechos 2

LIBERTAD PRESOS DE FEBRERO 6 2006
Manifiesto de Culpa- Urbanismo Barcelona.
Sábado 4 de febrero. Barcelona, España.

Al terminar el día, nueve personas se encontraban tras las rejas, todos ellos prisioneros del estado. Dos acusados de intento de homicidio a un agente de la guardia urbana (policía metropolitana de Barcelona), otro acusado de incitación al atentado, los seis restantes fueron acusados de un sin fin de cargos menores. El agente permanece en coma (inducido) y su estado es crítico. Todo el suceso transcurrió de forma caótica y confusa.

La madrugada del sábado...
Un grupo de jóvenes sale de casa de unos amigos después de una noche de fiesta. Cuando se caminaban por la calle Sant Pere mes Baix, cerca del Forat de la Vergonya (el agujero del vergüenza), se encontraron frente a frente con un vehículo de la guardia urbana, aparcado frente al "el teatro de la anarko penya cultural" (una discoteca ilegal, disfrazado de centro social ocupado, sin relación alguna con el movimiento okupa, que realizan actividades políticas y sociales en espacios liberados). El vehículo se encontraba estacionado allí desde las 22:00h. Hasta ese momento la calle parecía tranquila. La policía toleró con total discreción las continuas fiestas en el negocio ilegal, hasta que se vieron totalmente afectados por la situación. Los jóvenes llegaron a la puerta del teatro, intentando evitar las miradas amenazantes de la policía. Golpearon la puerta intentando entrar al lugar. Los encargados del local, por miedo de provocar a la policía les negaron la entrada al recinto. Cuando disponían a retirarse, los oficiales arbitrariamente les impidieron el paso, ordenándoles tomar otra dirección contraria a la que ellos se dirigían. Ante la negativa de los jóvenes, comenzó una ardua discusión a la que los agentes respondieron con empujones e insultos de carácter abiertamente xenófobos y racistas. A continuación, la policía procedió a cargar con porras y a golpear sin razón. Ellos intentaron escapar de la paliza pero enseguida llegaron refuerzos policiales. Tres de los jóvenes fueron brutalmente golpeados y reducidos hasta quedar tendidos en el suelo. Uno de los policías grito alto, deténganse!!! Acompañando su grito con tres tiros al aire. Cuando se disipó la situación, nueve personas estaban detenidas de las cuales dos fueron detenidas en la sala de espera del hospital del mar (que ni siquiera pasaron por el lugar de los hechos). Un policía quedaba inconsciente en el suelo. Los médicos le inducen un coma medico, con el fin de facilitar el tratamiento.

Las siguientes 48 horas...
Los tres detenidos acusados de los cargos más complejos eran todos nacidos en Sudamérica, aunque dos de ellos tienen nacionalidad española y el tercero italiana. Fueron torturados por medio de dos fuerzas policiales: La guardia urbana y los Mossos d' escuadra (policía autónomo de la provincia de Cataluña). Una persona detenida por otras circunstancias que compartió las celdas temporales con los detenidos, testificaba que la policía se paseaba de una comisaría a otra con el fin de alargar su tiempo a solas con los jóvenes detenidos. Uno de los chicos tenia sus dos brazos fracturados, otro un brazo roto, todos tenían las caras hinchadas y su ropa toda manchada de sangre. La policía entorpeció, de todas las maneras posibles, el desarrollo legal del proceso. Cambiaron sin razón una y otra vez los lugares de detención. Haciendo caso omiso a las preguntas y requerimientos de los familiares y amigos. Finalmente, el lunes, los detenidos son puestos frente al juez. El fiscal pedía detención preventiva sin fianza para cinco de ellos. Pero el juez dictaba la detención preventiva solo para los tres detenidos “sudamericanos”.

Al finalizar el día, el Estado no tiene ninguna prueba tangible de que los acusados hayan golpeado o agredido al policía. Solamente los heridos detrás de los barrotes. Esto nos muestra un perfecto cuadro de la violencia policial en Barcelona.

El Ayuntamiento cambia su historia para esconder sus ropas sucias...
Los hechos del sábado son solo un capitulo mas en la historia de la represión policial en Barcelona. En los últimos años la policía se ha transformado en sinónimo de un perfil racista, abusando física y psíquicamente de los ciudadanos, identificándolos y deteniendo al azar. Hoy, el acoso, es diario, de esta forma el ayuntamiento acelera su plan de urbanización, supuestamente civilizar y modernizar el corazón de la ciudad (en el centro de Barcelona). En otras palabras, la especulación patrocinada por el estado de bienestar de los ricos. Uno de los principales desencadenantes, las Olimpiadas del 92, a raíz de la cual han reposicionado Barcelona como la Meca del turismo Mediterráneo. Una de sus consecuencias más apreciativas, es el aumento del valor de la propiedad, modificando por completo el paisaje de la costa y la ya nombrada ciudad vieja (el Borne, el Raval, y el Forat de la Vergonya). Desde siempre estos barrios han sido habitados por un gran sector de la población marginada. Actualmente han sufrido una transformación radical, convirtiendo a los barrios en los productos para el gran mercado especulativo. Antiguamente el Borne, un ghetto de artistas, ahora esta sobrepasado de boutiques "chic" y restaurantes de elite. El Raval ha sido testigo de una completa renovación, la construcción de nuevas ramblas, y bloques de lujo. Este cambio amenaza con borrar la memoria colectiva que son las historias nacidas en estos barrios. El Forat de la Vergonya es un símbolo poderoso de resistencia contra todo el proceso de especulación. La resistencia surgió desde un terreno baldío que los vecinos han transformado en un espacio popular de convivencia. Este parque no esta manejado por la burocracia del ayuntamiento. Al contrario, por una asamblea directa de todos. En el pasado el ayuntamiento ha empleado una estrategia de tácitamente ignorar las necesidades de sus comunidades excluidas. Recién ha reforzado su arsenal legal con dos ordenanzas, disfrazadas bajo la ley del civismo y la tolerancia cero. Usando el lenguaje del ex-alcalde de Nueva York, Rudolph Guliani, estas ordenanzas caen directamente en un discurso de nuevas formas de control social. Estas leyes transforman faltas mínimas, como pedir dinero en la calle, dormir en publico, o venta callejeras etc. en faltas con consecuencias legales y pagos de multas en dinero. Lo más importante es que estas leyes dan a la policía una excusa para investigar a individuos, basados solamente en la sospecha y prejuicios. Para los blancos de estas leyes, la libertad de movimiento comenzó a quedar en la memoria, y los intereses de negocio y capital están priorizados antes de un análisis y respuestas serias a los problemas sociales: el clasismo, racismo, construcciones sociales de injusticia. Las semanas anteriores del 4 de febrero, el civismo en el Forat quedaba manifestado con la detención e identificación de un grupo de niños, y con el ataque brutal contra un grupo de manifestantes.


Pero ese no es el cuadro que el Ayuntamiento esta dibujando en su acusación contra los detenidos...
Desde un principio la versión del Ayuntamiento jugaba a las sillas musicales. Primero diciendo que fue una maceta lanzada desde el balcón del teatro la que había golpeado al agente policial. Después de que el teatro fuese desalojado y las macetas retiradas por la policía, las versiones variaron diciendo que fueron los 3 detenidos los que habían arrojado piedras durante la discusión. Supuestamente el grupo de jóvenes eran más de 30 y todos armados con piedras y palos, buscando un conflicto con la policía. Dentro del teatro había más de mil personas... Esta es la historia que el ayuntamiento quiere que nos creamos. Manipulan la prensa y el sentido popular-político como cualquier bien aceitada maquinaria política. El ayuntamiento ha politizado el caso definiendo los detenidos como okupas e inmigrantes ilegales. Pero la realidad es bastante distinta. Fue solo un grupo de jóvenes terminando una noche de diversión, cuando cayeron en las manos de la injusticia policial.

En las ultimas semanas...
El ayuntamiento ha sacado ventaja del sufrimiento de cuatro familias (las de los detenidos y la del agente policial), para avanzar en su agenda política. Un portavoz del partido popular, Alberto Fernándo Díaz, junto al alcalde de Barcelona, Joan Clos, se comprometerían a desalojar Barcelona de la amenaza de los okupas y a cualquier otro tipo de grupos que confrontan el status quo del orden social burgués. Lo que paso en Sant Pere mes Baix es la carta blanca para el aumento de la represión. Lo que paso en Sant Pere mes Baix podría haberle pasado a cualquiera de nosotr@s.

Lucha y solidaridad en Barcelona
Sub-comandante lechuga (Lettuce) y la célula de traducción...


Para más información o si tienes información pertinente al caso de los detenidos de febrero 4 escribe a presos4febrero@yahoo.es
Para ingresar dinero a la cuenta de defensa y apoyo entra a:
"la caixa" 2100-3002-01-2105267123
iban codigo- es66 swift codigo- caixesbbxxx

0 Comments:

Post a Comment

<< Home